7 situaciones que vas a sufrir estas rebajas

Las navidades han acabado y eso solo puede decir una cosa: ¡CUESTA DE ENERO! ¡REABAJAS! Aunque actualmente se adelantan antes del día de reyes en la mayoría de las comunidades, lo cierto es que no es hasta pasadas las vacaciones cuando de verdad se palpa en el ambiente la locura que trae consigo las ansiadas rebajas. Y si diciembre ya es caótico con todas las compras navideñas, enero no se queda atrás y es muy probable que (si no has caído ya en las redes de las rebajas), no tardes mucho en dejarte caer por alguna tienda para hacerte con esos zapatos que tenías fichados, o ese abrigo de precio prohibitivo que esperas que hayan rebajado lo máximo posible. Por ello, aquí te contamos siete situaciones por las que pasarás estas rebajas.

1. No encontrar esa prenda en tu talla

Si eres una persona previsora, es muy probable que durante las navidades ficharas algunas prendas durante tus compras navideñas o rastreando la web. Por ello, te animamos que no dejes pasar los días y que vayas a la caza de tus ansiadas presas. No vaya a ser que llegues tarde y se acabe tu talla. Porque sí, tu talla es la primera que siempre se acaba.

2. Descuentos de broma

¿Has conseguido encontrar lo que buscabas? ¿Había de tu talla? Enhorabuena, estás de suerte. Ahora es momento de ver ese estupendo y suculento descuento que te ahorrará unos cuantos euros a tu bolsillo, ese gran descuento de… ¿5%? ¿Por qué es la única prenda al 5% si todo lo de alrededor no baja del 40%?

3. Encontrar una ganga

No desistas, sigue mirando, sigue buscando. Tu lista es larga (se podrían llenar un par de buenos roperos) y siempre hay pequeñas sorpresas de grandes descuentos. Siempre es posible que justo ese prohibitivo abrigo tenga el mayor descuento que hayas visto en tu vida. Un descubrimiento digno de los grandes exploradores.

4. La guerra fría textil

Vale, se te está yendo las cosas de presupuesto, hay que decidir entre esos zapatos o esas sneakers, el abrigo o la parka, el jersey o el vestido. Son las últimas tallas, notas las miradas deseosas de coger tu amada prenda (de tu talla y rebajada, ojo) que tanto te ha costado encontrar. Se acabó la tregua, no es momento para cobardes. Esconder prendas en otros sitios, poner esa última talla al fondo del todo, tirarte 20 minutos viendo la prenda esperando que desista la tía que no para de pasar a tu lado. Es la guerra.

5. Nueva temporada: vas a caer (y lo sabes)

Es una frase que se repite en tu cabeza. Ya son muchos los días que llevas grabando a fuego esas palabras en tu mente, un mantra en el que se basan para ti las rebajas. «No compraré nada de Nueva Temporada». Más concienciado que nadie, te desenvuelves como pez en el agua por la zona de rebajas, hasta que andando de repente lo ves. Ahí está, no sabes cómo, pero algo te ha llevado hasta ahí. La zona de Nueva Temporada. Como un pequeño paraíso terrenal donde todo parece mejor y más bonito. Y claudicas. Y sabías que lo harías. Otra vez este año.

6. Hacer cola, sí se puede

Por fin ya lo tienes todo. Han habido bajas, pero tienes todo lo que quedaba querías. Es momento de pasar por el momento que estabas evitando: la temida cola. Sí, esa aglomeración de gente que serpentea a lo largo de la tienda y que parece que no tiene fin. Pero lo tiene. Eres tú, mientras que la gente te mira como muestra de apoyo mientras se apiade de ti. Pero no hay vuelta atrás, hay que pasar. Ahorra la batería del móvil para estas ocasiones. Pueden salvarte la vida.

7. Tu cuenta al día siguiente: Show me the money

Ya tienes tus compras hechas, vuelves a casa, disfrutas repasando todo lo que te has comprado y lo cuelgas en tu armario (jej).  Has pasado ya de las rebajas, y ahora viene el peor momento de todos: ver tu cuenta del banco. Y te ríes. Y lloras. Y te ríes. Y mira, da igual, estrena conjunto y a olvidar las penas.

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