Vans Old Skool: cómo una sneaker de skate llegó a ser un mito

Es posiblemente el modelo de zapatilla de skate más famosa y reconocible de la historia. Y a su vez, el buque insignia de toda institución de este mundo como es la marca Vans. Sin duda, mucho tuvo que ver el auge del skate a mediados de los 70’s con el éxito de la marca creada por Paul Van Doren. Mientras que el resto de marcas americanas como Converse o Nike copaban los principales deportes profesionales, Vans prestó atención a una nueva escena que se estaba gestando en las soleadas costas de California. Chavales de barrios humildes, quienes a falta de olas y gracias a la sequía del verano, comenzaron a surfear el asfalto tanto en las calles como en piscinas vacías. Nacía así el skate, y con él, el éxito de Vans.

Una zapatilla de la vieja escuela

Las Old Skool fueron creadas por y para el skate. Su característica silueta de corte bajo favorecía la libertad de movimiento para el tobillo, y el agarre fue solucionado con la famosa suela gofre adherida mediante vulcanización. Por último, la side stripe las hace unas de las sneakers más reconocibles del mercado. Un simple dibujo de una línea con forma de ola fue lo que necesitó Paul Van Doren, fundador de Vans, para diferenciar sus sneakers a las de la competencia, que tenía logos muy reconocibles. La side stripe, fue añadida por primera vez al modelo 36 en 1977, el primer modelo fabricado con piel. Un modelo que rápidamente fue acogido por pesos pesados del skate como Stacy Peralta o Steve Alva en un primer momento, creando así la leyenda que ahora conocemos. Y es que en todos estos años nada ha cambiado de este modelo clásico que hace referencia a aquellos pioneros que sentaron las bases de lo que ahora conocemos.

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Más que skate, una nueva cultura

El éxito de su nacimiento gracias a aquellos primeros skaters solo fue el comienzo de un ascenso meteórico. Con el paso de los años Vans, pero sobre todo las Old Skool, siguieron muy unidos al skate. No podría entenderse la historia de uno sin la del otro, pues la marca vio como esta nueva oleada comenzaba a coger fuerza en otros ambientes como la música, gestándose entre los jóvenes como una cultura urbana de éxito. Durante años esta nueva cultura fue desarrollándose por las calles de las principales ciudades estadounidenses. Todo cambió a mediados de los 90’s. Con la muerte de Kurt Cobain, empieza un vertiginoso declive del grunge, mientras que la generación X se hacía mayor.

Este vacío cultural favoreció que se creara una californización con la cultura skate como fondo y el nuevo punk como su bandera. Esta revisión del movimiento inglés de mediados de los 80’s fue adoptado de diferentes formas, desde los más canónicos como NOFX o Bad Religion hasta grupos de grandes masas como fueron Blink-182 o The Offsprings. Como ya hizo en los 70’s, Vans de nuevo apoyó esta nueva oleada, creando una simbiosis entre ambas cuyo resultado más visible puede ser el Vans Warped Tour. Un festival itinerante que se celebra desde 1995, que ha contado desde entonces con las principales bandas de este género. Pero que como puedes ver en el vídeo, es mucho más que música.

En la actualidad: colaboraciones del mito

El peso cultural que tiene Vans, y sobre todo las Old Skool, es ahora innegable. Por algo son el modelo más famoso de una de las marcas con más background cultural que existen en la actualidad. Son una de las pocas sneakers reconocibles por cualquier persona, y ellas mismas encierran toda la herencia que les aporta años y años dentro de la cultura estadounidense. Es por ello que las Old Skool son ahora todo un icono cultural. Un icono que otras marcas han querido homenajear, en diferentes colaboraciones. Dede pesos pesados de la actualidad como Supreme hasta marcas como Toy Story.

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Un vídeo publicado por vans (@vans) el

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